magia negraIMPACTANTE: Misterioso ritual en el Villicum con animales que fueron rescatados por proteccionistas
Todo comenzó con una llamada anónima. Eran cerca de las once de la noche cuando un número desconocido apareció en la pantalla del teléfono. No era la primera vez: esas llamadas sin identificación son cada vez más frecuentes. Pero esta vez, algo fue diferente .
«Yo nunca los atiendo», cuenta Emilia Merino la reconocida proteccionista de animales, que prefiere resguardar su identidad por seguridad. «Pero justo no estaba en casa, y mi mamá me llama del fijo. También aparecía como número desconocido, así que lo atendí de casualidad».
Del otro lado, la voz de una mujer advirtió: «Están haciendo un ritual en el Villicum». Sorprendida, la vecina preguntó: «¿A dónde?». La respuesta fue concreta: «En la entrada del Villicum, si venís por la ruta lo vas a ver». Y luego, el silencio. La llamada se cortó.
Minutos después comenzaron a llegar las fotos. Imágenes confusas, tomadas a la noche, que mostraban símbolos, velas y elementos esparcidos en la entrada del autódromo Eduardo Copello – conocido como el Villicum – ubicado sobre la ruta en Albardón.
“Me dio miedo ir sola, así que llamé a las chicas de siempre, las que están conmigo, y también al Turquito y a Chígala, que trabaja con nosotros. Fuimos todos juntos”.
Lo que encontraron superó sus expectativas: restos de lo que claramente parecía un ritual. Objetos personales, manchas, figuras dibujadas en el suelo. Todo bajo una atmósfera densa, extraña.
Llamaron a la policía. La respuesta fue tan escueta como decepcionante: “Ni vinieron”. La escena quedó sin resguardar, sin explicación, sin seguimiento.
No es la primera vez que se reportan situaciones extrañas en esa zona. Sin embargo, la falta de respuesta de las autoridades reaviva la preocupación de los vecinos.
“Esto no fue casual. Alguien me llamó para que lo vea. Alguien quería que esto se sepa”, reflexiona la mujer. Y ahora, con las imágenes como prueba y el testimonio de los presentes, exige que las autoridades investiguen.
Porque detrás de ese ritual, puede haber algo más.







