Se cansó de esperar: Uñac acelera su campaña presidencial para el 2027 y prende la interna peronista
Sergio Uñac volvió a escena nacional. Sin estridencias, pero con señales cada vez más claras, el ex gobernador de San Juan y actual senador decidió dejar atrás el bajo perfil y arrancar un recorrido que lo ubique entre los nombres competitivos del peronismo rumbo al 2027. Su visita a Neuquén, donde se reunió con el gobernador Rolando Figueroa, fue apenas el primer paso de un plan de reconstrucción política que ya se está diseñando.
El sanjuanino quiere instalarse como una figura de equilibrio en un peronismo fracturado y sin conducción. Su objetivo es ambicioso: convertirse en una opción presidencial con anclaje en el interior del país, un reclamo que se repite hace años dentro del PJ pero que pocas veces se traduce en liderazgos sólidos.
El giro estratégico: mostrarse, recorrer, articular
En Neuquén, Uñac compartió miradas sobre minería, industria y gestión, pero sobre todo dejó en claro su intención: volver a caminar la Argentina. “Hay que abrir espacios de diálogo y pensar un proyecto que vuelva a enamorar”, dejó trascender en su entorno, convencido de que el 2026 será el año donde el peronismo dispute su ADN y trace su rumbo.
El encuentro con Figueroa —uno de los gobernadores opositores de perfil dialoguista— no fue casual. Uñac busca tender puentes con jefes provinciales, dirigentes de peso federal y sectores del kirchnerismo moderado. Ese ecosistema se reúne bajo el paraguas de la agrupación Primero la Patria, donde conviven ex gobernadores, intendentes, referentes sindicales y actores que no se sienten representados por la interna bonaerense del PJ.
El impulso sanjuanino: la victoria de Andino como punto de inflexión
La gran elección de Cristian Andino, su dirigente de máxima confianza, cambió los tiempos. El triunfo en San Juan —uno de los pocos que el peronismo pudo exhibir a nivel nacional— reposicionó al uñaquismo y aceleró una discusión que venía dando vueltas desde 2019: el salto de Uñac al escenario presidencial.
Con Andino en la Cámara de Diputados, Uñac volvió a ganar volumen político. Y encontró lo que le faltaba: un resultado propio para proyectarse hacia adelante en un peronismo que hoy mira con urgencia todo lo que no sea Buenos Aires.
El peronismo, partido en cuatro: Kicillof, Zamora, Massa y Uñac
Mientras Axel Kicillof modera su exposición y Sergio Massa guarda silencio, Uñac decidió anticiparse. El peronismo necesita orden y liderazgo, y el sanjuanino quiere estar sentado en esa mesa donde se definirá la estrategia 2027. En ese selecto grupo también aparece Gerardo Zamora, con peso territorial y capacidad de armado.
Uñac ya avisó: quiere que el PJ vuelva a tener una voz del interior en la fórmula presidencial. Y que esa figura sea competitiva, moderada y con gestión. Su equipo llama a esa idea “la nueva tonada”, una forma de diferenciarse de la centralidad porteña y de la interna eterna del kirchnerismo bonaerense.
Lo que viene: La Rioja, nuevas reuniones y un 2026 decisivo
Antes de fin de año, Uñac planea viajar a La Rioja para reunirse con Ricardo Quintela, uno de los gobernadores más férreos opositores al gobierno libertario. Ese encuentro marcará el inicio de una serie de visitas provinciales que ya se están organizando para 2026.
Sabe que no hay tiempo que perder: el peronismo debe reconstruirse, ordenar diferencias y volver a seducir a un electorado que se dispersó. Y en ese proceso, Uñac quiere ser protagonista.
Su estrategia es clara: caminar, escuchar, sumar aliados y mostrar que tiene la sobriedad y la experiencia necesarias para competir. La carrera hacia 2027 empezó, y Sergio Uñac decidió correrla.






