Tren eléctrico a Caucete: “Estamos en el momento técnico e histórico inigualable para poder plantear algo así”
El proyecto para conectar la Terminal de Ómnibus de San Juan con Caucete mediante un sistema de transporte eléctrico sin vías ferroviarias convencionales busca instalar una discusión sobre el futuro de la movilidad y el crecimiento urbano de la provincia. Su impulsor, Gastón Briozzo, defendió la iniciativa y consideró que el contexto actual ofrece una oportunidad que San Juan no debería dejar pasar. “Yo creo que estamos en el momento técnico e histórico inigualable para poder plantear algo así”, afirmó. En ese sentido, planteó que la discusión debe contemplar tanto las nuevas tecnologías disponibles como la expansión demográfica y la infraestructura que necesitará la provincia durante las próximas décadas. “Una de las cosas que también tenemos que ver como sociedad, como provincia, es a dónde estamos apuntando y empezar a animarse a pensar en grande”, sostuvo. Y dejó una pregunta que resume su postura: “Seguramente, si uno hace los números finos, hoy por hoy va a no ser tan económicamente redituable implementar esta tecnología, pero si no lo hacemos ahora, ¿cuándo lo vamos a hacer?”.
Para Briozzo, la principal diferencia del sistema propuesto está en la flexibilidad que ofrece frente a los medios de transporte tradicionales. “Lo más importante que tiene este proyecto y que se diferencia absolutamente de todo lo que hay en Sudamérica, te diría, es la flexibilidad que te da la nueva tecnología de coches que son eléctricos, pero con la independencia de no necesitar vía férrea”, explicó. El funcionamiento se basa en sensores electromagnéticos instalados en el asfalto, que permitirían guiar las unidades sin construir rieles convencionales. “El hecho de que vos puedas modificar trayectos, que puedas alargarlos, que puedan ser aún prácticamente sin costo, porque lo único que se ponen son los sensores magnéticos, metálicos en el piso, en el asfalto, que tampoco perjudica a ningún otro auto que pase por ahí”, detalló. Según explicó, esos dispositivos permiten que el vehículo siga un recorrido determinado, como si existiera un riel imaginario. Para ilustrar la capacidad del sistema, planteó una situación de emergencia en la que fuera necesario trasladar personas desde Sarmiento hacia la Capital: “Con tres triplas estás moviendo de un saque 900 personas”. Luego comparó esa capacidad con el transporte convencional y calculó que harían falta unos 50 colectivos de línea para trasladar a la misma cantidad de pasajeros.
La tecnología también contempla diferentes alternativas de propulsión y la posibilidad de ampliar los recorridos. El impulsor explicó que las formaciones podrían funcionar con baterías de litio, con una autonomía estimada de 140 kilómetros, o mediante pilas de hidrógeno. “Esto te abre muchas, muchas puertas”, afirmó, al señalar que esa versatilidad permitiría pensar en trayectos que vayan más allá de la conexión entre la Capital y Caucete. Incluso mencionó la posibilidad de extender el servicio hasta Jáchal, dependiendo de la tecnología que se utilice. Sin embargo, el proyecto también está vinculado con una cuestión de planificación territorial. Briozzo consideró que el crecimiento de la provincia obliga a anticipar dónde se expandirá la ciudad y qué infraestructura será necesaria para acompañar ese proceso. Mencionó proyecciones demográficas que hablan de entre 500.000 y 900.000 habitantes, aunque reconoció que todavía no se sabe con precisión cuál será la evolución. “El único poblado que tiene para crecer, digamos, de forma natural es hacia el este”, sostuvo al referirse a la expansión del área metropolitana. Para el impulsor, esa posibilidad exige garantizar la conectividad antes de que los nuevos desarrollos urbanos queden desconectados de los principales centros de actividad. También comparó el escenario local con los avances en materia ferroviaria que observa en Mendoza y expresó: “No queremos que San Juan se quede atrás”. En esa línea, consideró que la provincia debe aprovechar las oportunidades que ofrece la tecnología y planificar la infraestructura con una mirada de largo plazo.
En cuanto a la financiación, Briozzo sostuvo que el proyecto debería avanzar de manera articulada con la futura autopista. Al referirse a los recursos, mencionó el bono de 600 millones de dólares previsto para obras de infraestructura y señaló que, según sus cálculos, la autopista tendría asignados alrededor de 230 millones de dólares, por lo que estimó que sería necesario contemplar unos 10 millones adicionales para incorporar el sistema de transporte. Se trata de cifras preliminares que deberán ser verificadas y evaluadas dentro de los estudios correspondientes. El impulsor afirmó que la recepción inicial de la propuesta fue positiva y que ya tomó contacto con fabricantes chinos que trabajan con esta tecnología. Además, anticipó una reunión con el secretario de Transporte para presentar formalmente el proyecto ante las autoridades provinciales. El siguiente paso será avanzar con un estudio de prefactibilidad técnica y económica que permita determinar los costos, las condiciones de funcionamiento y la viabilidad de la iniciativa. Briozzo aclaró que una obra de estas características no puede concretarse de un día para el otro y que su desarrollo tendría que acompañar los tiempos de la autopista, cuya construcción estimó que podría demandar al menos tres años. También advirtió sobre la importancia de prever desde el inicio los requerimientos de infraestructura: “No es lo mismo decir: ‘Bueno, yo voy a plantear una autopista de cero’, previendo en algunos tramos carriles exclusivos, paradas, radios de giro especiales y ese tipo de cosas, que después tratar de ponerlo con force”. La propuesta todavía debe superar distintas etapas antes de convertirse en una obra concreta, pero su impulsor insiste en que la planificación debe comenzar ahora: “Si no lo hacemos ahora, ¿cuándo lo vamos a hacer?”.





