Una imagen sospechosa en el escáner movilizó al Penal y a la Justicia
Lo que comenzó como un control de rutina terminó activando un operativo sanitario y judicial dentro del Servicio Penitenciario Provincial.
El 19 de febrero, durante el control previo vinculado al régimen de salidas transitorias, personal de la División Requisa sometió a un interno del Sector N°1 al escáner corporal, un procedimiento habitual dentro del protocolo de seguridad. Allí apareció una imagen inusual: el equipo detectó una forma compatible con un posible cuerpo extraño en el organismo del detenido.
Ante la alerta, los agentes le consultaron directamente al interno si llevaba o había introducido algún elemento prohibido. La respuesta fue negativa. Sin embargo, el protocolo es claro: ante una sospecha de este tipo, se debe avanzar con verificación médica.
La médica de turno evaluó la situación, confirmó que la imagen detectada ameritaba estudios más complejos y recomendó el traslado inmediato a un hospital para descartar riesgos. La prioridad, según indicaron, era preservar la integridad física del interno.
El caso fue informado al Juzgado de Ejecución Penal N°2, que autorizó el traslado bajo custodia al hospital público más cercano.
Ya en el centro de salud, el interno fue sometido a estudios diagnósticos específicos. El resultado llevó tranquilidad: no había ningún cuerpo extraño en su organismo.
Tras la evaluación hospitalaria, el servicio médico penitenciario volvió a examinarlo y constató que no presentaba lesiones ni complicaciones. Con ese informe, se dispuso su regreso al pabellón.
En paralelo, intervino personal policial y la Unidad de Abordaje Territorial del Ministerio Público Fiscal, que también verificaron su estado de salud. No se registraron novedades adicionales.
El episodio terminó siendo una falsa alarma, pero dejó en evidencia cómo funcionan los protocolos internos: ante la mínima sospecha, se activa una cadena de controles médicos y judiciales que prioriza tanto la seguridad como la salud de la persona privada de la libertad.






