“Vamos a denunciar”: la fuerte reacción de los árbitros tras la amenaza contra Rubén Fernández
La amenaza dirigida contra el árbitro Rubén Fernández, quien tuvo a su cargo el partido entre Unión y Sportivo Desamparados, generó una inmediata reacción dentro del ambiente arbitral sanjuanino. Sebastián Preciosa, presidente de la Asociación Sanjuanina de Árbitros Independientes (ASAIC), expresó su preocupación por el contenido publicado en redes sociales y aseguró que se comunicó con el juez apenas tomó conocimiento de la situación para conocer cómo se encontraba y brindarle respaldo.
Preciosa calificó el mensaje como una amenaza de “grueso calibre” y remarcó que Fernández cuenta con experiencia y trayectoria para afrontar encuentros de alta exigencia. Sin embargo, cuestionó que este tipo de situaciones se hayan vuelto frecuentes a partir del crecimiento de las redes sociales. “Siempre hemos recibido amenazas y gente que se esconde, que no nos da la cara”, sostuvo, al tiempo que apuntó contra quienes utilizan perfiles o páginas para realizar este tipo de publicaciones sin identificarse.
El titular de ASAIC también se refirió específicamente a la página desde la cual apareció la amenaza y aclaró que, de acuerdo con las averiguaciones realizadas, no se trataría de una cuenta oficial del Club Unión. Además, señaló que el espacio virtual ya había realizado publicaciones vinculadas a la institución en distintos momentos. La gravedad del episodio, explicó, radica especialmente en que el mensaje hacía referencias a datos personales del árbitro, como el lugar donde vive y el vehículo que utiliza, algo que elevó la preocupación dentro del sector.
Ante este escenario, Preciosa anticipó que la asociación analiza realizar una denuncia formal para que se investigue quién está detrás de la página y se determine la responsabilidad correspondiente. “No vamos a permitir que ningún árbitro más sienta la presión y se sienta amenazado con esta situación”, afirmó. Para el dirigente, la pasión por el fútbol no puede convertirse en una justificación para cruzar límites y transformar un partido en un escenario de intimidación contra quienes concurren a cumplir con su trabajo.






