¡Volvió el alma al cuerpo! San Martín resucitó en el clásico y hundió a Godoy Cruz en la pelea por los playoffs
Después de seis años sin clásico cuyano en Primera, San Juan se vistió de fiesta. San Martín pegó justo, le ganó 1-0 a Godoy Cruz con un cabezazo letal de Franco Toloza y no solo cortó su larga racha sin triunfos: también dejó al Tomba al borde del abismo en la lucha por meterse entre los ocho mejores.
En un Estadio Hilario Sánchez que vibró como pocas veces, el Santo hizo honor a su apodo: se aferró a la fe en medio de una campaña flojísima, y encontró en el duelo más pasional de la región la oportunidad perfecta para volver a creer. Y lo hizo con el sello clásico de los partidos calientes: fricción, poco juego y mucha garra.
El único grito de la tarde llegó a los 33 minutos del primer tiempo. Tras un córner mal resuelto por la defensa tombina, la pelota quedó boyando y Toloza apareció como un fantasma en el área para meter un cabezazo imposible de atajar. Explosión en las tribunas y desahogo total para un equipo que llegaba último en su zona.
Pero eso no fue todo. El golpe no solo significó aire para San Martín y su entrenador Leandro «Pipi» Romagnoli (que festejó por primera vez desde su llegada), sino también un mazazo para Godoy Cruz, que ahora quedó noveno y deberá ganar en la última fecha ante Atlético Tucumán y rezar por otros resultados para no quedarse afuera de los playoffs.
San Martín ganó algo más que tres puntos: ganó paz, esperanza, orgullo. Y de paso, le metió un problema gigante a su rival de toda la vida.






