“Yo quería la vida de mi hija y hoy la tengo en un cajón”: el dolor de una madre que lucha para traerla desde Chile
“Yo quería la vida de mi hija y hoy la tengo en un cajón”. Con esa frase, cargada de dolor, Daniela Agüero resumió el drama que atraviesa tras la muerte de su hija, una joven sanjuanina que falleció en Chile y cuyos restos todavía no pudieron ser trasladados a la provincia. En una entrevista, la mujer relató las circunstancias de la internación, las dudas que mantiene sobre la atención médica recibida y la difícil espera para poder darle sepultura en su tierra.
Según contó, su hija comenzó a sentirse mal y, tras una primera atención médica, fue internada en el hospital Barros Luco, en Santiago de Chile. Durante esos días, la familia recibió distintos diagnósticos: primero le hablaron de una posible meningitis, después de un tumor cerebral y finalmente de un coágulo que habría provocado un daño irreversible. “Me mareaban con informes que nada que ver”, sostuvo Daniela, quien viajó desde San Juan para acompañarla. Al llegar al hospital, aseguró que pidió explicaciones y una segunda opinión, pero no obtuvo respuestas que le permitieran comprender con claridad qué estaba sucediendo.
La madre también cuestionó que no le permitieran trasladar a su hija a otro centro médico por el riesgo que implicaba moverla. “Así como ella puede morir en un traslado, puede morir en el intento de una cirugía o puede resistir ambas cosas y el final de mi hija puede ser otro”, recordó que planteó ante los médicos. Además, relató que le comunicaron que su hija tenía muerte cerebral y que, si no respondía a determinadas pruebas, una legislación chilena obligaría a realizar un procedimiento para detener su corazón. Consultada sobre si efectivamente le aplicaron una inyección, respondió que no podía asegurarlo: “En teoría, para mí sí, porque es lo que me dijeron que iban a hacer”. Sus dichos reflejan las dudas de la familia, aunque el procedimiento concreto y las circunstancias médicas del fallecimiento no están confirmados en el testimonio.
En medio de ese dolor, Daniela aseguró que por ahora no quiere iniciar acciones judiciales, porque considera que ningún proceso le devolverá a su hija. “A mí no me la devuelve una autopsia, no me la devuelve un juicio”, expresó. Su prioridad es completar los trámites para trasladar los restos desde Chile y darle una despedida en San Juan. La mujer agradeció la asistencia que recibió del Gobierno provincial y explicó que los procedimientos podrían demorar alrededor de dos semanas, dependiendo de las autorizaciones y de las condiciones climáticas. Mientras espera, se aferra a la posibilidad de despedirla cerca de su familia y recuerda a la joven como una persona estudiosa, apasionada por la lectura y las ferias de ciencias.





