Fiscal Micheltorena: “El departamento se transformó en un horno”
El fiscal Francisco Micheltorena, coordinador de la UFI de Delitos Especiales, confirmó que la muerte de Gabriela, la joven de 32 años hallada sin vida en su departamento, fue provocada por la inhalación de gases tóxicos generados por una fuente extrema de calor. La principal hipótesis apunta a una combustión incompleta originada por una cocina encendida en un ambiente cerrado, sin ventilación adecuada.
“El departamento se convirtió literalmente en un horno. Se produjo lo que se conoce como efecto smoldering o efecto lupa, que genera una combustión sin llama visible, pero con una alta liberación de gases peligrosos”, explicó el fiscal. La joven, que dormía en otra habitación, habría intentado reaccionar al percatarse de la situación, pero no logró escapar. Las llaves fueron halladas junto a su cuerpo, lo que refuerza la teoría de que intentó salvarse.
Según Micheltorena, en el lugar se encontró la cocina con todas las hornallas y el horno encendidos. La acumulación de calor y la falta de oxígeno provocaron una reacción en cadena: se derritieron plásticos, se quemó goma espuma y se liberaron gases altamente tóxicos. Si bien no hubo un incendio con llamas, sí se detectaron quemaduras en el cuerpo de la víctima causadas por el intenso calor.
La causa está caratulada como “muerte de etiología dudosa”, a la espera de los resultados de pericias complementarias. La autopsia ya determinó que la muerte se produjo por asfixia por inhalación de humo y gases tóxicos. “No hay indicios de criminalidad ni de participación de terceros”, aclaró el fiscal.
Finalmente, Micheltorena hizo un llamado a la comunidad: “Estas tragedias se producen cuando coinciden múltiples factores: frío extremo, métodos de calefacción peligrosos y ambientes mal ventilados. El monóxido de carbono es un asesino silencioso. Hay que extremar los cuidados”.






