«Hoy la cocaína es la droga que más intentan ingresar al Penal de Chimbas»
El director del Servicio Penitenciario, Carlos Suárez, aseguró que la principal amenaza en materia de narcotráfico dentro del Penal de Chimbas cambió en los últimos años y fue contundente al afirmar que «hoy por hoy es la cocaína» la droga que más intentan ingresar al establecimiento.
Al ser consultado sobre cómo ingresan los estupefacientes, el funcionario explicó que «el mayor porcentaje es a través de las visitas», aunque también advirtió que existen intentos de arrojar elementos desde el exterior del penal. «Siempre se buscan obstaculizar todos los medios de control. De hecho, hace apenas unos días detectamos un teléfono celular oculto entre las pertenencias que traía una visita», relató.
Suárez también reveló que el Servicio Penitenciario logró desarticular una organización que operaba desde el interior del penal. «Tuvimos un caso en particular donde había comunicaciones telefónicas a través de un teléfono prohibido. Operaban desde dentro del servicio con su vínculo que tenían afuera», afirmó. A partir de una investigación conjunta con la Justicia Federal y fuerzas nacionales y provinciales, explicó que «pudimos identificar a las personas» y «cortamos ese circuito».
Respecto al tipo de droga secuestrada durante los operativos, sostuvo que «antes era mucho la marihuana, después cambió. Hoy entra cocaína», y agregó que «en todos los procedimientos fronterizos y en los operativos que se realizan en la provincia es la cocaína la que predomina». Si bien aclaró que las cantidades detectadas son reducidas, indicó que «siempre trabajan en dos gramos, tres gramos, a lo sumo cinco gramos», lo que demuestra que el abastecimiento es constante aunque de pequeñas cantidades.
El director explicó que para combatir esta modalidad se realizan requisas todos los días y en cualquier horario, sin previo aviso. «Son requisas sorpresivas. Entra el personal de Requisa con el grupo especial y se toma la totalidad del pabellón para que nadie pueda obstaculizar el procedimiento», detalló. Gracias a esa metodología, aseguró que «hemos disminuido esa cantidad de elementos prohibidos, como armas punzantes, teléfonos celulares y estupefacientes».
Además, confirmó que el Servicio Penitenciario ya trabaja para impedir nuevas modalidades de ingreso de elementos prohibidos. Recordó que detectaron sobrevuelos de drones en tres oportunidades y que actualmente analizan incorporar inhibidores de drones y de telefonía celular. «La idea es trabajar con un proyecto de inhibición de drones. Un dron no autorizado se bloquea y se baja inmediatamente», explicó. Sobre los celulares, agregó que también impulsan un sistema de inhibición acompañado por cabinas telefónicas controladas para las comunicaciones autorizadas de los internos.






