La Fiscalía apunta a perpetua y sostiene que Rivero intentó montar una escena para encubrir el femicidio de Camila
El fiscal de la UFI de Delitos Especiales, Adolfo Díaz, fue contundente al referirse a la declaración realizada por Carlos Rivero y aseguró que el relato del acusado presenta numerosas contradicciones con las pruebas reunidas durante la investigación por la muerte de Camila. Para el funcionario judicial, la versión de que la joven se habría autolesionado y luego caído sobre un cuchillo no coincide con la evidencia encontrada en el departamento.
“Cada palabra que él dice se contradice con los hechos, con la postura fáctica que tenemos y con las cosas que encontramos en el lugar”, afirmó Díaz. En ese sentido, explicó que los investigadores no solamente analizaron la existencia de un cuchillo, sino también sus características y las posibles correspondencias con las lesiones encontradas en el cuerpo. La autopsia determinó que Camila sufrió diez heridas cortopunzantes, varias de ellas en el rostro y el cuello, mientras que también presentaba lesiones en las manos que, para la Fiscalía, son compatibles con intentos de defensa.
El fiscal sostuvo que la secuencia reconstruida por los investigadores comienza con una discusión que habría escalado durante la madrugada. Según explicó, primero se produjeron heridas en el rostro y posteriormente las lesiones mortales en ambos lados del cuello, que alcanzaron la tráquea y provocaron una hemorragia interna. “Muere desangrada”, señaló Díaz al describir la causa de muerte establecida por los médicos forenses.
Otro de los elementos que la Fiscalía considera relevantes es lo ocurrido después del ataque. Díaz relató que Rivero habría arrastrado el cuerpo desde un pasillo hacia una habitación, lo habría cubierto con una frazada y posteriormente habría intentado limpiar el lugar. También mencionó una carta escrita por el acusado y comunicaciones mantenidas durante la mañana. “El cuerpo permaneció alrededor de 12 horas ahí en el departamento y él escribió la carta”, afirmó el fiscal, quien agregó que se aguardan resultados de distintas pericias realizadas sobre elementos hallados en la vivienda.
Entre esos elementos aparece un lavarropas que contenía agua oscura que los investigadores sospechan que podría contener sangre. También fueron secuestrados repasadores y toallas con manchas hemáticas. A esto se suma, según Díaz, que la ropa que llevaba Rivero al momento de ser encontrado no presentaba manchas de sangre, mientras que otras prendas fueron colocadas en el lavarropas. Para la Fiscalía, todos estos elementos deberán ser corroborados mediante los informes periciales que todavía están pendientes.
Díaz también descartó, en función de la evaluación realizada, la hipótesis de que Rivero pudiera ser declarado inimputable por un supuesto desequilibrio mental. “Yo no estoy loco”, había manifestado el propio acusado durante su declaración, y posteriormente un profesional determinó que comprende la criminalidad del acto y está en condiciones de afrontar un proceso judicial. Por otra parte, el fiscal confirmó que la investigación mantiene como calificación el femicidio y que la acusación se encamina por los incisos 1 y 11 del artículo 80 del Código Penal. “Vamos por la condena del artículo 80, inciso uno, que es el femicidio (…) y del inciso 11, que es cuando va a mediar la violencia de género”, sostuvo. Esa calificación contempla prisión perpetua como pena prevista.
La investigación penal preparatoria continuará durante los próximos meses con nuevos testimonios y pericias. Díaz remarcó que todavía existen medidas pendientes, aunque aseguró que la Fiscalía mantiene firme la hipótesis con la que inició el proceso. “Tenemos la firme convicción que con todas las pruebas que tenemos vamos por el camino correcto”, concluyó.






