Desesperado reclamo contra OSUTHGRA: «Mi hijo necesita sí o sí la medicación y no me la dan»
Guadalupe Isabel Robledo atraviesa una situación desesperante por la falta de cobertura médica de OSUTHGRA para su hijo, un niño con parálisis cerebral que necesita atención permanente, tratamientos específicos y medicación para controlar sus convulsiones. La mujer denunció que desde hace tiempo acumula problemas con distintas prestaciones y que actualmente enfrenta una de las situaciones más urgentes: no consigue los medicamentos que su hijo necesita para evitar las convulsiones. «Mi hijo sufre de convulsiones, por lo cual él necesita sí o sí la medicación y acá no me la dan», expresó durante una entrevista. «Necesito respuestas rápidas. Algo urgente», reclamó.
Uno de los pedidos que lleva más tiempo es el de una silla postural, fundamental para las necesidades de su hijo. «Hace dos años y medio estoy esperando una silla postural en la cual, excusas, digamos, y no la tengo», contó. A ese reclamo se sumaron las dificultades para acceder a las terapias indicadas por el neurólogo. Según explicó, la obra social no autorizaba la totalidad de las prestaciones solicitadas, sino solamente una parte. También tuvo inconvenientes con el transporte porque, según le comunicaron, el costo era demasiado elevado. La provisión de alimentos y elementos de higiene tampoco quedó al margen. El pediatra había indicado una leche específica debido al bajo peso del niño y solicitado el cambio de pañales porque los anteriores le provocaban irritación. Aunque inicialmente consiguió que modificaran la entrega, el beneficio duró apenas unos meses. «Me los cambiaron por dos o tres meses nada más y ahora hace cinco o seis meses que no recibo ni pañales ni leche», denunció.
La situación también alcanzó a la internación domiciliaria. Robledo explicó que el año pasado el pediatra solicitó esta prestación porque su hijo necesitaba utilizar una sonda. El servicio comenzó en agosto, pero posteriormente fue interrumpido. «Se la sacan por motivo de que la obra social no le pagaba a la internación domiciliaria», relató. Hace aproximadamente un mes, el niño volvió a estar internado y debieron colocarle nuevamente una sonda. Los médicos volvieron a solicitar la atención domiciliaria, pero la respuesta que recibió su madre fue que representaba un costo demasiado elevado. «Me dicen ellos que es un costo muy grande y que no se puede cubrir», contó. Actualmente, aseguró que su hijo recibe apenas una terapia por semana, pese a que necesita un esquema de atención mucho más amplio.
Frente a cada reclamo, la respuesta que recibe de la delegación de OSUTHGRA es que las decisiones dependen de Buenos Aires. «Ellos lo que me contestan es que esto lo manda Buenos Aires y que ellos no tienen respuesta. Es la contestación que tienen acá», explicó. La mujer contó que pasa horas esperando ser atendida y que incluso decidió permanecer en las oficinas hasta obtener una solución. «Desde las 11 del mediodía hasta las 4 de la tarde estuve esperando que alguien me atienda y no me dieron solución», recordó. También explicó que tiene dificultades para realizar determinados trámites administrativos y que esto profundiza su sensación de desamparo frente a la obra social. «Me encuentro en un estado como que no encuentro de ningún lado», expresó. Mientras continúa reclamando, la preocupación principal sigue siendo la salud del pequeño. «Necesito respuestas rápidas. Mi hijo necesita la medicación y no me la dan», insistió, en un pedido urgente para que OSUTHGRA garantice las prestaciones y los tratamientos indicados por los profesionales médicos.






